Zeitgeist

El Espíritu de Nuestro Tiempo

Insomnio

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Antiguas Costumbres.

Existen cierto tipo de personas que tendemos a volver a viejos ritos, antiguas tradiciones, costumbres de antaño, vetustos esquemas… (Creo que se entiende la idea) a los cuales volvemos o vuelven solos, con cierta peridiocidad.

O mejor dicho, existe cierto tipo de personas que NO vuelven a las antiguas costumbres, porque me da la impresión que la gran mayoría si lo hacemos.

De cualquier forma, mayoría o no, consciente o inconscientemente, son hechos de la causa y en lo personal una de mis más antiguas costumbres es el insomnio.

Suena extraño llamarlo costumbre como si fuera una acción voluntaría. O quizás lo sea.

Independiente de ello es un tema que aun no logro descifrar. Obviamente existen teorías médicas que explican con cierto grado de exactitud esta ¿enfermedad? ¿síntoma? ¿costumbre? Pero la verdad es que para mi es un enigma al cual, por falta de algo mejor, intento verle el lado positivo y sacarle algo de provecho ya sea leyendo, dibujando, escribiendo o viendo tele (heh). Sin embargo, una de las cosas que más hago en tiempos de insomnio es, por lejos, pensar.

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Divaga buen divagador.

Si, asi de simple, pensar. En un juego de control-divagación, mientras intento enfocar algo en la oscuridad, simplemente pienso; traigo de vuelta a la memoria situaciones y temas antiguos; re-creo momentos y los armo de nuevo una y otra vez; me enfoco en temas nuevos; hago listas; deshago listas; creo productos y servicios; gano loterías y salvo al mundo.

Nada queda afuera, ni la política ni la economía, ni lo pagano ni lo divino. Futuro, pasado y presente (especialmente el presente). Gastos comunes, cuentas e ingresos ceden su lugar, sin previo aviso ni conexión alguna, a la importancia de no comer carne; que quizás no deberían existir más cementerios, o quizás si; cuando alcanzaremos la telepatía; o como se dará la real conquista del espacio (que dicho sea de paso será colonizado por empresas tipo LAN SpaceLines y si, se acumularan años luz como pasajero frecuente); y luego, en otro giro sin navegante que avise, a que debo pero no quiero planchar mi ropa ni limpiar la pieza.

Al principio, entre o al final se dan groserías-disparates-chuchadas internas de variado calibre en dos lenguajes (español e inglés) con algún ridículo intento de noquearme para poder dormir un par de horas y masajes en el tobillo para que pase la lesión de hace un año atrás lo cual me lleva a pensar que tengo que ir al traumatologo o algo asi, lo que da paso a un honesto, pero breve: “Ahh, me cargan los doctores”.

Es realmente difícil explicar el viaje mental, aunque no creo que necesite hacerlo ya que creo firmemente que la mayoría de la gente piensa (¡la mayoría!).

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La memoria salvatore.

A propósito de una de las sub-costumbres que mencione en el párrafo anterior (“ridículo intento de noquearme”) es que estoy escribiendo esta entrada. No exactamente hablar de noqueos y K.O.’s si no que me hizo recordar la vez que casi morí estúpidamente.

Estaba durmiendo en el suelo, me levanté muy rápido y plaf! Casi Chocapic! No alcance a agarrar la muralla que estaba más cerca y cai de espalada y me golpee la nuca. No se si estuve 2 segundos tirado ahi o 2 horas, pero de morir hubiera sido estúpido, lo que (más tarde durante el insomnio) me hizo acordar de los Premios Darwin que, resumidos, son:

“Honoring those who improve the species…by
accidentally removing themselves from it!


En fin, la intención primaria era el intentar descifrar e intentar darle perspectiva a la muerte, la muerte estúpida y la muerte heroica, pero supongo que eso es tema para otra vez. Por ahora los “Darwin Awards” son suficientes.

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*Esta entrada se escribió entre las 5:45 AM y las 3:15 AM del día siguiente, por tanto faltas ortográficas, de estilo y otras serán corregidas en el futuro.
Banda Sonora: “Perros de la Pampa“, “Soundgarden” y “Stevie Ray Vaughn“.

Abril 16, 2009 Publicado por Jonathan | Personal | , , , , , | Aún no hay comentarios

La Importancia de Llegar a Tiempo

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Nace el genio maligno.

No voy a mentir ni justificar aquí. Soy un impuntual con doctorado. No sé en qué momento exacto empecé a llegar atrasado a todos lados. Probablemente en enseñanza media (secundaria) en cuanto descubrí que el camino al colegio se podía hacer a pie y ya no tenía que levantarme temprano para tomar el bus.

Ahí se abrió todo un mundo de posibilidades. Es decir, imagínense la situación: eres un adolescente con todo un mundo por descubrir y de repente te das cuenta de que ya no debes levantarte a cierta hora, que puedes tomar tus propias decisiones. De cuando y como vas al colegio, especialmente si la primera hora de clases es una lata. De cuando y como vas a cualquier lugar.

¡Abajo los horarios! ¡Los jóvenes nos movemos con el viento y sin reloj! ¡Un mundo de posibilidades! ¡El cielo es el límite! ¡Ra y Toth llevan mi agenda!

Bueno, inconscientemente pensé todo lo anterior y empecé mi travesía por la impuntualidad crónica. En la parte posterior de mi cerebro se acumulaban los consejos de mis padres, recordándome que la puntualidad es prácticamente un valor y que tarde o temprano (más temprano que tarde) la impuntualidad me iba a pasar la cuenta.

Y así es no más…

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Pez fuera del agua, pez fuera de tiempo.

Recordando lo anteriormente descrito, se me vino a la mente otra manera de impuntualidad menos específica, pero igual de importante.

Es esa sensación de estar fuera de lugar, de no considerarse parte de un grupo o de una generación, de una situación o de un momento dado. Sentirse adelantado o atrasado en relación a tus pares o en relación a los que sabes y a lo que deberías o querrías saber/conocer. Estar en el colegio y sentir que deberías estar en la U. Estar en la U y querer volver al colegio.

También es esa sensación que queda después de perder una oportunidad, de sentir que te ganaron (“¡Se me adelantaron”!) en una idea, en la pregunta y/o respuesta precisa, en un proyecto, en un negocio, etc. En definitiva es el bad timing,  el no cumplir con:

“Estar en el lugar indicado, en el momento indicado”

Al final ¿No es eso ser impuntual también? Es decir, te atrasaste en concretar tu proyecto y pasaste a ser de innovador en potencia a consumidor frustrado. O te adelantaste mucho a tu tiempo y esa brillante idea queda en nada porque nadie la cree necesaria.

Existe un sinfín de historias de científicos, generales, inventores, héroes patrios, empresarios, ciudadanos de a pie, gobernantes, etc., en los que sus éxitos o fracasos está claramente definido según la variable tiempo. De hecho, no es muy arriesgado afirmar que el “tiempo histórico” en el que les toco vivir a estos pioneros o lideres de distintas áreas es el gran factor que, de una u otra manera, provocó que se destacaran. Por ejemplo, si pensamos en el renacimiento inmediatamente se tiene una imagen muy general de un tiempo en que la ciencia, el arte, la palabra, destacaron de sobremanera y que otorgó un gran número de personalidades destacadas como Da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Kepler, Galileo, etc.

Sin embargo ¿Que fue primero? ¿Fue una época destacada de la historia porque el mundo tuvo la suerte de contar con estos  individuos? ¿O estos individuos fueron consecuencia de estar en la época precisa?

Incluso al leer la historia de ciertos productos se puede lograr una idea de la importancia de llegar a tiempo y de aprovechar ese momento.

La historia de la Coca-Cola por ejemplo, está llena de casos en que al jugar con el tiempo se ganó y se perdió, lo que naturalmente se puede interpretar como estrategias fallidas, malas campañas de marketing, etc. Sin embargo, al observar el cuadro completo es posible apreciar que aquellas estrategias, campañas o productos funcionaron (o no) siempre atendieron al tiempo que les tocó vivir, a la madurez de los consumidores, las reglas del juego de la época y otros. Pero esa es una historia para más adelante, ya que tomaría un post completo contar esas anécdotas del gigante rojo.

Diciembre 23, 2008 Publicado por Jonathan | Negocios, Personal | | 1 comentario

Crisis Financiera v/s Crisis Ambiental

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De negro a verde.

¿Alguien recuerda eso del calentamiento global? ¿Recursos renovables? ¿Energías alternativas? ¿Un tal señor Al Gore? ¿Protocolo de Kyoto I y II? ¿Cambio climático?

En menos de tres meses la actual crisis financiera y la preocupación por una recesión económica mundial lograron desplazar a un segundo, o incluso, tercer lugar, al tema que se perfilaba como EL tema del presente siglo: el calentamiento global y la crisis ambiental.

Todo el avance que se había logrado, al menos, en materia de concientización entre la población, empresas y gobiernos ahora se ve amenazado por el temor (que a estas alturas ya es un hecho) de una recesión mundial provocada por el estallido de la burbuja financiera en EU.

Pareciera que el problema pasó desde el petróleo y carbón como símbolo de energías altamente contaminantes y no renovables, al dólar como símbolo de la escasez mundial de confianza y, obviamente, de financiamiento.

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Frentes en que golpea la crisis.

El primer frente afectado es el de creación y ratificación de acuerdos de reducción de emisiones. Como es descrito en el artículo “Hielos Subprime” es virtualmente imposible lograr un acuerdo cuando existen grandes diferencias entre economías emergentes y desarrolladas que se encuentran en un mismo bloque, como es el caso de la Unión Europea. No solo el acuerdo se dificulta, si no que es extremadamente iluso esperar que un país “de el ejemplo” y ratifique un acuerdo de reducción, restándose competitividad en el corto y mediano plazo en relación al resto de las naciones.

A nivel de empresas e industria la inversión en nuevas energías se verá retrasada, como también la puesta en marcha de políticas ambientales. No se puede esperar que estos temas logren prioridad cuando la falta de financiamiento, la menor demanda y la amenaza de quiebra pasa a ser una constante.

Otra variante, que podría considerase una buena noticia para las empresas como es la baja en el precio de los commmodities, entre ellos el más importante el petróleo, pasa a ser una mala noticia para el cambio de switch energético que se venía produciendo. Los altos costos del petróleo y sus derivados, que alcanzó un precio histórico de US$147,27 el barril el 11 de julio del presente año, ponía en primera línea la necesidad de lograr una diversificación en la matriz energética. Sin embargo, desde el estallido de la burbuja financiera, su precio ha estado en constante declive, llegando por debajo de los US$50 por barril. Es esperable de la industria, en general, que vuelva (si es que alguna vez se habían cambiado) al uso del diesel como principal fuente de energía para la producción, aprovechando su baja internacional.

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Plazos cortos, corta memoria.

Como mencioné anteriormente la crisis ambiental puede que ocupe un lugar muy menor en la lista de preocupaciones a nivel mundial. Sin duda el tema más inmediato para gobiernos, empresas y la población en general es salir de la crisis de confianza para recuperar el crecimiento económico; lograr recuperar las bolsas internacionales por medio de la inyección de recursos pareciera ser la prioridad número uno de las economías y bloques más desarrollados; mantenerse a flote en un mar de dudas y des-financiamiento tendrá ocupadas a las empresas e industrias que deberán lidiar con la menor demanda interna e internacional; y por último la población cierra filas con esta visión de crisis, disminuyendo y cambiando su consumo y postergando las inversiones.

Sin embargo, en esta situación aun hay cabida para una visión de largo plazo que privilegie retornos más en sintonía con la situación ambiental y social que aqueja al mundo hoy en día, en oposición a la visión de corto plazo-mala memoria que tiende a predominar en tiempos de crisis e incluso superadas estas.

No porque no podamos ver el problema, o por evitar verlo, éste desaparece.



Noviembre 20, 2008 Publicado por Jonathan | Economia, Negocios | , , , , , | 5 comentarios